Empezar el 2024: Ancelotti y «El Niño» Vitor Roque

La mayoría empezamos el año entre expectativas y espejismos. Luego está Ancelotti que llega al 2024 con la expectativa cubierta hasta el 2026.

El Liverpool, en el primero del año, jugó desesperando goles, 7 esperados, pero tuvo que esperar al invierno del partido para que no fuese un espejismo.

Sin embargo, el Girona vive entre una alucinación y un espejismo. Juega en el alambre suponiendo suelo firme. Nunca mira abajo y tras 19 partidos nadie le niega a Míchel que pueda dar un chasquido y multiplicar por 2. Mientras Simeone, cuando miró y se vio con sus delanteros multiplicados (4), escuchó el chasquido, volvió en sí y perdió. ¿Trastorno de estilo?

Vitor Roque, como Niño, llega al Barcelona por Navidad. Sinkgraven en un transtorno de personalidad en el portal del gol se convirtió en Rey Mago y regaló un penalti. Vitor Roque llega para recordar que la realidad en forma de goles no debe ser olvidada por un estilo de juego, que como tantos estilos de vida puede dar la felicidad, pero si no se concreta, también puede matar.

Por un 2024 sin mucho estilo pero con gol.